jueves, 25 de junio de 2009

¿Cristo viene? ¡Miércoles! ¡y no me había dado cuenta!. ¿Qué vamos hacer? 7 PARTE


¿SERÁ QUE ENTENDEMOS?



Continuamos con el escrito anterior, sugiero leerlo de nuevo para enlazar con lo que desarrollaremos a continuación.


Es fundamentalmente importante buscar siempre, - como lo dice el Padre jesuita Leonardo Catellani ¨ la interpretación literal tiene sus limites. Cuando una interpretación ha sido abiertamente contraria por los sucesos es claro que hay que dejarla, así como cuando es imposible o absurda. Fuera de ese caso, hay que interpretar siempre en forma literal. ¨ - de tal manera que el sentido literal no significa el sentido literal crudo, tal cual es, que a menudo es imposible. Hay que recurrir al sentido literal simbólico, pues, el simbólico es algo concreto que representa un concepto moral o intelectual, como por ejemplo una calavera que es el sentido de la muerte.


Por otra parte la alegoría es una ficción en virtud de la cual una cosa concreta significa una cosa diferente como por ejemplo la ¨ barca ¨ de Lope de Vega que representa a la vida humana. Así las cosas debemos entender que el símbolo es una metáfora, en cambio la alegoría es una comparación.


La metáfora pertenece al sentido literal, en cambio la alegoría al sentido figurado. ¡Miércoles! espero que no este muy denso, pero es importante que entendamos esto para continuar.


Con base en lo anterior es evidente que hay visiones del Apocalipsis metafóricas que no pueden entenderse en un sentido literalísimo. Por ejemplo, las langostas que señalan las 5ª trompeta no pueden ser animales nuevos y monstruosos que responden crudamente a la imposible descripción del Apóstol.


Para terminar esta parte de los textos, debo decir que básicamente el régimen de interpretación del Apocalipsis se reduce a tres grandes corrientes.


1- La primera es la escuela esjatológica y que se remonta a los Padres de la Iglesia de los primeros 5 siglos y que es la interpretación tradicional.


2- La segunda es la llamada histórica que es aquella que quiere ver en el Apocalipsis una visión de toda la historia de la Iglesia.


3- La tercera sería la histórica – restringida que es aquella que ve en la profecía apocalíptica prácticamente todo ya resuelto y cumplido con el triunfo y la conversión de Constantino (siglo IV) y la destrucción del Imperio Romano, quedando claro que solo queda unos cuantos versículos del capitulo 20 que se refieren al fin del mundo y que se cumplirán repentinamente.


Todas las corrientes contienen un principio verdadero pero no exclusivo, siendo la corriente esjatológica la fundamental y realmente tradicional, pero que debe combinarse discretamente con la histórica y con la histórica –restringida.


Por lo tanto podemos decir que el Libro del Apocalipsis es una profecía esjatológica –histórica en cuanto a que se refiere a la Parusía o la Segunda Venida de Cristo.


Cristo debe volver y debe volver pronto y en la medida en que su retorno se aproxima por fuerza se van haciendo más evidentes las promesas de sus santos y las visiones de sus instrumentos. Es decir, no pretendo argumentar que sé más que los antiguos interpretes de los Evangelios, mucho menos que los enormes teólogos actuales, ni más faltaba que me abrogara seméjate distinción y más cuando carezco de los títulos y demás documentos que me acreditaría ser un encopetado sabio de la Biblia, no lo soy ni lo pretendo ser. Pero es una realidad que tenemos una posición histórica mucho más ventajosa que los estudiosos de la antigüedad. Así lo explica Bossuet: ¨ Es natural que los interpretes posteriores vean o sepan más que los antiguos, en cuyos hombros se apoyan; porque una profecía se va haciendo más clara a medida que se cumple o se aproxima a su cumplimiento. ¨


Ahora bien, es a partir que desde el sentido literal podemos acercarnos a la realidad histórica profetizada por el Apóstol Juan, y esta realidad corresponde a los hechos futuros para el Apóstol del Amor y que resulta ser hechos pasados para nosotros y siendo pasados ya podemos, con el apoyo de los hechos, debe ser posible cuadrar de manera lógica lo simbólico con la realidad histórica.


Detal manera que la alegoría del Apocalipsis y de sus contextos, cuando utiliza símbolos, que en este saco son figuras o imágenes que significan hechos o sucesos históricos (que pueden ser herejías, cismas, o tribulaciones en la Iglesia) o bien sea, conceptos de orden teológico o moral, sirve más bien para ocultar o velar transitoriamente el significado de ciertos mensajes, es decir que la alegoría no solo sirve para embellecer el texto sino que también sirve para esconder cierta verdades.


Por lo anteriormente expuesto debo agregar que toda interpretación de las verdades esjatológicas que están sumergidas en las Sagradas Escrituras a lo largo y nacho, desde el Génesis hasta el último libro dependen de modo primario del libro del Apocalipsis, cuyo mensaje ha desafiado toda interpretación hasta esta época, principalmente debido a la necesidad de interpretar circunstancias históricas con simbolismos, por eso los cristianos de toda índole lo califican como ininteligible, misterioso, complicado, enigmático, en fin no en vano San jerónimo lo calificaba como ¨ Enigma sacro ¨ y el Obispo Primasius (siglo VI) afirmaba que ¨ contiene tantos secretos como palabras ¨


Ahora bien, es claro ¿que los hechos históricos están ligados de alguna manera a lo escrito en el Apocalipsis? Hay muchos indicios que permiten entender que si y es más, se podría decir que estamos en un momento de la historia de la humanidad en que debemos estar alerta y velar por la inminencia de los acontecimiento que en un futuro nada lejano será decisivo para nuestra vida Espiritual, en especial para nuestra Iglesia Santa Católica y Apostólica.


¿Luego debemos pensar que seremos testigos de esos acontecimientos? Yo creo que esta generación será testigo de estos acontecimientos.


Bien, creo que los deje pensando. Medítenlo, y analícenlo, hagamos una retrospectiva de nuestra vida y la de nuestros padres y la de nuestros abuelos, y nos daremos cuenta que hay cambios, pero, ¿cambios para bien? o ¿para mal?, ese es el dilema, ¿Ustedes que creen? En lo personal, los seres humanos venimos en una grave decadencia moral y espiritual, que al final de esto nos autodestruirá si no corregimos nuestra vida volviendo al pensamiento fundamental.


Buenas noches, bueno ya es de mañana, y tengo un poco de sueño de tal manera que felices sueños.


Para mis hermanitos y los del ENS en especial el glorioso


C. E. R

Que Dios los bendiga y la Virgen los proteja.




1 comentario:

rlondonod dijo...

Gracias Carlos E.
No sé si conoces el texto de Scott Hann sobre El Banquete del Señor. Una lectura tanto de la Eucaristía como del Apocalipsis en su íntima relación.