lunes, 16 de agosto de 2010

EQUIPOS DE NUESTRA SEÑORA.


Aún hay esperanza para los Cristianos.

Los Equipos de Nuestra Señora Nacieron en forma muy sencilla. En 1938 un joven sacerdote en París, el Padre Henry Caffarel recibió la visita de una señora joven que quería hablarle de su vida espiritual. Poco después conoció a su esposo. Luego, esta pareja le presenta otras tres parejas. Se inicia, entonces, y con la segura inspiración del Espíritu Santo, el proyecto de reunirse para reflexionar juntos sobre el matrimonio cristiano.

El 25 de febrero de 1939, estas cuatro parejas se vuelven a encontrar con el Padre Caffarel y, de esta forma nace el primer equipo del Movimiento con un objetivo inspirado e inspirador, ¨ Las parejas cristianas unidas por el sacramento del matrimonio están llamadas a seguir a Cristo por el camino del amor, de la felicidad y de la santidad. ¨
De tal manera que el Movimiento de los Equipos de Nuestra Señora como don del Espíritu Santo y parte integrante de la Iglesia Católica, se ofrece a los matrimonios del mundo entero para ayudarles a desarrollar y vivir su espiritualidad conyugal como caldero de amor cristiano.

En el año de 1947 una vez terminada la segunda guerra mundial, los grupos de matrimonios se empiezan a multiplicar. EL padre Caffarel teme, entonces, que los matrimonios se sientan tentados a relajarse con la euforia de la paz lograda, con el encuentro de las de viejas amistades queridas, es decir, Había una crisis, ¿pero, que se podía hacer para superarla? Se pregunta el Padre, ¨ Traté de explicarme cómo la santidad jamás había dejado de florecer y reverdecer en las órdenes religiosas a través de los tiempos, a pesar de las crisis externas e internas y, comprendí que uno de los factores esenciales de la solidez y de la vitalidad de estas órdenes era una regla, ¿Por qué?,- me pregunté entonces,- ¿proponer una regla a los cristianos casados deseosos de progresar espiritualmente? Pero no una regla de monjes, sino una regla para laicos casados por el santo sacramento del matrimonio.¨
A partir de esta inspiración y de la reflexión del Padre Caffarel, con los primeros miembros de los ¨Grupos Caffarel¨ fue apareciendo progresivamente, un método común al servicio de las parejas deseosas de vivir enraizadas más profundamente en Jesucristo.

Se formaron nuevos equipos de manera acelerada, hasta convertirse en una organización, por esto los primeros responsables, de un movimiento en expansión, de la mano de Nuestra Señora y con la acción siempre presente del Espíritu Santo, se redacta el documento fundador, llamado ¨ la Carta de los Equipos de Nuestra Señora¨ . Esta carta contiene los principios esenciales de la ¨Regla¨ del Movimiento, promulgada el 8 de diciembre del 1947 en la Cripta del Templo de San Agustín en París.

En el año de 1960 el Cardenal Feltin, Arzobispo de París, el Movimiento recibe el primer reconocimiento oficial de la iglesia. En 1975 le es otorgado el reconocimiento como Asociación Católica Internacional, por el Consejo Pontificio para los Laicos. Finalmente, en 1992 es reconocido como asociación de fieles de derecho privado por medio de un decreto emanado del Consejo Pontificio para los Laicos.

El Padre Henry Caffarel es llamado a la presencia del Todopoderoso el 18 de septiembre del año 1996 en Troussures a la edad de 93 años dejando como legado en el movimiento, el sentido profundo del sacramento del matrimonio, de haberles permitido descubrir el valor y riqueza de las pequeñas comunidades cristianas y el valor de haberles señalado el camino de la contemplación en medio de sus vidas colmadas de actividades.

Los miembros de los Equipos de Nuestra Señora viven en el mundo de hoy. Hacen parte plenamente de él y de la mano de Nuestra Señora y la acción del Espíritu Santo pretende ser ¨ el fermento de la masa ¨ por este motivo, deben discernir continuamente los signos de los tiempos para descubrir las nuevas realidades y las necesidades de las parejas de hoy. También tiene la necesidad de descubrir los factores de esperanza, en un mundo que parece cada vez más hostil e intimidante a la fe cristiana y donde los valores fundamentales del matrimonio y por ende de la familia se encuentran constantemente amenazados.

En la actualidad, los Equipos de Nuestra Señora, suman miles de equipos y se encuentran en los cinco continentes extendidos en más de 70 países incluyendo Colombia donde su actuar es vigorosamente dinámica, dando como testimonio la vigencia del matrimonio católico, con más de 85 Equipos solo en Bogotá y su número continúa creciendo aportando un signo de esperanza a los matrimonios en la Iglesia y en el mundo, atendiendo la llamada de Jesús a la vocación marital, invitando a la apertura cada vez más a su amor y a ser su testigo. Esta llamada, Jesús la dirige también a la pareja cristiana.

Los esposos son llamados a encontrar a Dios en el corazón de su amor conyugal. Así, el amor humano se convierte en imagen del amor divino, siendo la familia humana la Imagen y semejanza de Dios Trinitario.

Es una alegría para quien les escribe, gritarles a quienes se empeñan en destruir la institución de la familia ¡La tiene difícil, muy difícil, destruir a la familia mientras que los movimientos cristianos sigan alzando la voz para decir!: ¡ El matrimonio de cualquier doctrina en espacial la del MATRIMONIO CATOLICO entre un hombre y una mujer es aún vigente y seguirá siendo la única institución natural, verdadera y real para la preservación de la especie humana y fogón del amor conyugal, verdadero bastión en donde se edifica de la persona humana!

Para mis hermanitos los A.E y los del ENS en especial el glorioso y los pequeñitos de los Martes

C. E. R

Que Dios los bendiga y la Virgen los proteja