jueves, 28 de julio de 2011

LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA, EL ÚLTIMO DERECHO QUE NOS QUEDA, DEBEMOS DEFENDERLO A TODA COSTA. III.


¿Estaremos perdiendo la batalla?

Bueno de algo si estoy seguro y es que cada vez que profundizo en este tema me gusta más.

Como decíamos en el escrito anterior, no se trata de evasores fiscales, es decir, la finalidad de estos sujetos no es defraudar al Estado, sino más bien evitar que estos dinero generados por los pagos de impuestos sean dirigidos a actividades que pugnan con la conciencia de algunos asociados.

En la búsqueda que hice pude ver que países como Estados Unidos, Alemania, España entre otros ya existían proyectos de ley a favor de este tema en lo que respecta al no pago de impuestos para alimentar los recursos fiscales encaminados a los gastos militares o campañas abortivas, entre otros planes.

Es claro que este tipo de proyectos de ley son muy difíciles de adelantar y más de aprobar cuando son grandes corporaciones industriales los que viven de estas actividades y por ende los proyectos legales mueren en el más simple abandono.

Me parece interesante pensar que la objeción de conciencia sobre todo la tributaria, puede ser la base para determinar de manera enfática que la ley positiva deja un escoyo enorme sobre su eficacia y su naturaleza injusta, es decir, podemos presuponer que la ley positiva debe tener por fuerza de razón una instancia mayor que la controle y que de alguna manera reconocería que existe un fundamento legal muy por encima de la ley positiva, lo que me deja claro que estamos a las puertas de entrar en lo que antaño se llama LA LEY NATURAL, y que definitivamente obliga a una objeción de conciencia. Muy interesante.

Es claro que la objeción de conciencia es un derecho fundamental que incluso ampara la conciencia errónea. El Estado no es competente para valorar las motivaciones que mueven a las conciencias de sus ciudadanos.

Pero sin lugar a dudas el objetor está motivado por una ley natural que no solo se encuentra muy por encima de la ley positiva sino que se trata de la base lógica y sólida de la ley positiva y esto no se trata de una anomalía puesto que el objetor reconoce que su conciencia no le permite apoyar lo que en su criterio moral es lesivo para él mismo, para la sociedad y para el prójimo, y en esto la ley natural es enfática. Un ejemplo de esto puede ser el medico que no practica un aborto no porque la madre no tenga derecho en su cuerpo, sino porque no puede violentar el Derecho del que está por nacer, que no sería el derecho a la vida, sino el simple derecho a nacer, a la oportunidad de vivir así sea existir cinco segundos fuera del seno de su madre y por sus propios medios.

Esto me acuerda una película que vi hace varios años sobre los juicios de Nuremberg en donde se observó que, al rechazar la tesis de la obediencia debida a la ley nacional socialista y la cadena de mando militar cuando se ordenaban atrocidades, se potencio la función ética que en la teoría clásica del derecho corresponde a la conciencia personal. Sin lugar a dudas Nuremberg demostró que la cultura jurídica occidental se fundamenta de manera lógica en valores jurídicos básicos que solo se encuentran en un derecho natural y que se encuentra muy por encima de decisiones de eventuales mayorías o imposiciones plebiscitarias, es más, en la carta fundacional de la UNO los derechos humanos así lo demostraron.

En el día de hoy escuche en la afamada emisora de Radio, La W con importante sintonía a nivel internacional, a una de sus periodistas, quien en un pavoneado alarde de total y plena ignorancia, recriminaba a los notarios colombianos por a acudir a este fundamental derecho para evadir la unión marital del mal llamado matrimonio de las uniones homosexuales.

Pero, si bien, esta periodista deja ver su falta de investigación sobre el tema lo que deja mal parado al gremio, en espacial al periodismo colombiano, si permite entender que se trata de una precoz aceleración de su clara falta de preparación y experiencia, es decir, La W, emisora radial, acude a periodistas recién desempacados e imprudentes profesionales. Bien debo parar la crítica constructiva.

Sin embargo en este tema se manifiesta de manera ejemplar y sorpresivamente la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa que en la resolución 1763 (2010) reconocer este derecho en toda su plenitud. En ella establece una clara prohibición de coaccionar o discriminar a personas o instituciones que rehúsen, por cualquier razón, participar o colaborar en un aborto voluntario, eutanasia o uniones homosexuales o cualquier acto que cause la muerte de un feto, embrión humano o denigre de la dignidad humana. Al tiempo que invita a los Estados miembros a una desarrollo de normas que permitan y tutelen en su plenitud el ejercicio de este fundamental derecho como la Objeción de Conciencia. Esto parece que no es del conocimiento de tan singular periodista que el Señor Cristo tiene en su escuchado programa, pero en fin.

Pero si bien en Europa como en otros países salva guardan este derecho, en países como España o Argentina hay leyes o iniciativas, en las que restringen de manera lesiva este derecho humano. En el Caso de España la Ley Orgánica 2 del 2010 o en el caso de países como Colombia las constantes insidias del Ministerio y secretarias de salud Pública que señalan soterradamente a los funcionarios que ejercitan esta ley y que chocan frontalmente con las doctrinas de las constituciones Nacionales contra los presupuestos de la carta fundacional de la ONU.

En países como Colombia en referencia a la obligatoriedad del cumplimiento de la sentencia emitida por la Corte Constitucional colombiana C-355-06 en la que despenalizó el aborto en tres casos como son la mal formación del feto, acceso carnal violento abusivo, y cuando corre peligro la vida de la madre, no es otra cosa que una clara intromisión de la rama judicial en las funciones de la rama legislativa del poder público, ya que el concepto de despenalización solo se puede dar mediante una reforma constitucional en el caso de Colombia o bien sea, un proceso legislativo.

Pero, para entender este tipo de objeciones de conciencias en el caso de abortos y más donde este tipo de prácticas se están generalizando, en países como España, ya se ha planteado por algunos ginecólogos, que conviene recordar que esta técnica médica suele utilizarse para detectar malformaciones genéticas y que en este caso es legal. Es claro que para los médicos que desarrollan la atención primaria y que son los que en algunos países determinan la legalidad del aborto, son quienes certifican la legalidad del mismo y son los que deben manifestar la Objeción de Conciencia, la cual debe ser anticipadamente y por escrito.

Que enorme es este Derecho Fundamental y que importante estudiarlo.

Estamos llegando a un momento de la historia humana en la que esta herramienta jurídica nos permitirá no caer en la desgracia de la esclavitud y de la esclavitud ideológica que es peor. ¡Estudiemos este Derecho fundamenta!

Para mis hermanitos los A.E y los del ENS en especial el glorioso y los pequeñitos de los Martes

C. E. R

Que Dios los bendiga y la Virgen los proteja


lunes, 11 de julio de 2011

LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA, EL ÚLTIMO DERECHO QUE NOS QUEDA, DEBEMOS DEFENDERLO A TODA COSTA. II.


Dejarnos arrebatar el Derecho de la Objeción de Conciencia es perder nuestra identidad como Personas Humanas.


Continúo del escrito anterior:

Este tema es realmente apasionante, y entre más profundizo en el, me doy cuenta del porque es tan poco difundido. Y es que se convierte en un arma fundamental para quienes quieren defender los Derechos Inalienables contra quienes quieren sacar provecho de la ingenuidad humana.

Nosotros como Padres tenemos un derecho básico que se fundamenta en la dignidad humana, y si no fuera por la pereza y la apatía que por lo general nos gobierna en el ejercicio de hacerlo valer, con toda seguridad este mundo sería muy diferente. Desde luego estoy hablando del derecho que nos asiste a elegir el tipo de educación beneficiosa dirigida nuestros hijos y que estos chicos reciban lo mejor posible estas herramientas intelectuales para enfrentar el competido mundo laboral, y esto nos invita a ejecutar este derecho en elegir un bien común y ponerlo en práctica, sin la incómoda interferencia de los poderes estatales, que presionados por los organismos multilaterales nos quieren hacer ver que los padres somos incapaces de educar a nuestros hijos.

Pero, la problemática se plantea cuando entre el Estado y los padres se da un desacuerdo sobre el cuál es la mejor manera de preparar a los alumnos para participar en la vida política o en su progreso moral, por esta razón, el Estado siempre tarta de evadir este debate con los padres sabiendo la flaca base de los argumentos que expone, un ejemplo de esto es la imposición a la fuerza de la educación sexual a los chicos estudiantes, sin consultar a los padres.

El Estado se toma en muchas ocasiones atribuciones que no le corresponde y adopta una actitud paternalista escondiendo una soterrada intención, decidiendo cual es la mejor manera de asegurar el desarrollo de las competencias morales, cívicas y políticas de las nuevas generaciones, lo que se convierte en un verdadero peligro cuando no conocemos las tendencias de quienes dirigen las políticas educativas, y esto es peligroso muy peligroso, que exige la especial atención de los padres de familia.

Desde el límite de los derechos humanos la postura correcta del Estado es la de decidir que no le corresponde a él dar una respuesta, definitiva a la cuestión, de otro modo el mismo Estado estaría entrometiéndose de manera abusiva y totalitaria en el derecho de los padres a educar sus hijos.

Es por esta razón, que la imposición legal de una asignatura de formación antropológica y moral como lo es la educación sexual para los estudiantes puede ser una clara infracción de los derechos constitucionales que corresponden a los padres, y que justifican que la lesión del derecho fundamental de libertad de conciencia sea amparado.

Para esto el tribunal europeo de los derechos humanos emitió algunas sentencias que lo promueven; una de ellas es el caso de Foilgero y Zengin, en el 2007 o los Tribunales Supremos en Estados Unidos en el caso de Yoder en 1972 en los que se determinó que la libertad de los padres para educar moralmente a sus hijos está muy por encima del poder del Estado en materia de escolarización obligatoria. De esto la severa crítica que ha recibido el Tribunal Español, al decretar en febrero de 2009, el rechazo de la objeción de conciencia, y las criticas presentadas a los tribunales Argentinos, Colombianos, entre otros, cuando rechazan las objeciones de conciencias de los médicos que se reúsan a practicar abortos y por esto son perseguidos o lo jueces que se rehúsan a celebrar los matrimonios homosexuales y son seriamente señalados y perseguidos que en muchos casos se hacen acreedores y victimas de despidos fulminantes.

Las flacas y débiles bases de los argumentos en los tribunales judiciales en contra de la objeción de conciencia es evidente, cuando se demuestra en las sentencias la salvación de los votos de muchos de los magistrados permitiendo conocer la profunda división conceptualmente jurídica entre los jurisconsultos.

Pero, en este tema surge una preocupación que me hace divagar en el universo del pensamiento jurídico y tributario, más cuando la filosofía del derecho permite peligrosamente entrar en terrenos en los que el pensamiento del jurídico ha sido inexplorado y simplemente se convierte en una sensación apasionante.

Es decir, la pregunta se podría plantear de la siguiente manera; ¿Cómo sería la objeción de conciencia en el terreno de lo fiscal o tributario con el uso de estos recursos para el desarrollo de planes que controvierten la ética o la moral social?, un ejemplo sería, cuando se dirigen recursos tributarios a desarrollar planes de eugenesia o aborto, o a planes de expansión en campañas de esterilización de mujeres de bajos recursos.

En esta parte se debe hacer claridad que ante todo la objeción de conciencia no suele dirigirse contra el acto exigido por la ley, sino más bien, contra el destino que se hace de una parte de ellos. De tal manera que se plantean como alternativa destinar recursos a otros fines compatibles con su conciencia la cuota que inicialmente se negaría pagar, ¿en este caso se trataría de evasores fiscales? Interesante pregunta, pero en mi pensar definitivamente si lo son ¿pero, por la objeción de conciencia sería condenable? Buen punto, lo dejos para meditar.

Debo investigar más este tema ¡que interesante! Les continuo escribiendo más tarde.


Para mis hermanitos los A.E, los del ENS en especial el glorioso y los pequeñitos de los Martes

C. E. R

Que Dios los bendiga y la Virgen los proteja

jueves, 30 de junio de 2011

LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA, EL ÚLTIMO DERECHO QUE NOS QUEDA, DEBEMOS DEFENDERLO A TODA COSTA. I




¡A DEFENDER LA OBJECION DE CONCIENCIA!



En muchas de las charlas que dicto los martes y algunos fines de semana sobre temas de actualidad como el aborto, la eutanasia, la educación sexual para adolescentes, entre muchos otros; después de escucharme, los participantes suelen preguntarme, ¿Que podemos hacer cuando nos obligan hacer funciones o cosas que nuestra ética no lo permite? Buena pregunta, .



Durante la Segunda guerra mundial, muchos soldados alemanes se reusaban ejecutar ordenes de sus superiores cuando estas imposiciones lesionaban de manera drástica la vida de otros seres humanos; como era lógico, estos soldados los enviaban a cortes militares por desacatos a sus superiores y por lo general los condenaban a duras pruebas en las que se probaba su ética y su compromiso cristiano.



Hoy en día la posibilidad de objetar por razones de conciencia y de ética ante una obligación impuesta legalmente que se considera injusta, aun sea legal, constituye una de las más difíciles batallas legales más importantes de los últimos tiempos en los países occidentales, en áreas tan dispares como la Medicina, la Educación, el Derecho, la Sociología, entre muchas otras.



En los países latinos, precisamente, en especial los de Sudamérica, entre esos Argentina, Chile, y Colombia, y en Europa como España, hay una guerra soterrada y peligrosa donde en muchos casos se atenta contra la vida de los defensores de la objeción de conciencia, quienes tratan de hacer valer los derechos de quienes se niegan a ejecutar órdenes estatales que afecta la dignidad de la persona humana y batallan por que el Estado respete el derecho de las personas a negarse a desarrollar una actividad moralmente injusta, aunque políticamente sea correcta.



Pero, me deja pensando la absurda e hipócrita manera de hablar de los Estados Occidentales que hablan de los Derechos Humanos por todas partes y son sus ciudadanos los que tiene que desarrollar jurídicamente y ejecutar legalmente el Derecho de Objeción de Conciencia. ¿Puedo decir, que se trata de un elemento más del absurdo de la vida? Y las respuesta es no, no es un absurdo de ser así se pensaría en la manera de proceder de los Estados, de tal manera que no es un absurdo y menos de la vida, pero si podemos decir que se trata de una estratagema de estos Estados manipulados por una ONU que soterradamente adelanta estrategias, haciendo negar una cosa pero ejecutándola con argumentos vacíos, es decir, lo que llamamos la falsa moral. ¿Cómo es esto? Permítanme y les explico mejor.



La elaboración jurídica de un Derecho humano es un proceso largo y, a veces, doloroso. Pasó como bien sabemos con las libertades de expresión y religiosas, que en muchos lugares siguen siendo perseguidas, o el Derecho a no ser discriminado por cuestiones raciales y ahora está sucediendo con el de Objeción de Conciencia. Respecto a este Derecho caben dos posiciones: La primera entenderlo como un ¨delirio religioso ¨ lo que se convertiría en una simple excepción a la norma legal, que conviene restringir, y la segunda; entenderlo como una derivación evidente del derecho fundamental de libertad de conciencia , lo que nos obliga a entrar en un plano que versa sobre los derechos humanos.



En este plano jurídico social, la objeción de conciencia debe perder su trasfondo de ¨ilegalidad más o menos consentida. ¨ y solo desde una concepción totalizante del Estado puede verse la objeción de conciencia con sospecha, y esto es porque esta posición centraliza y no margina el lugar de quien ejecuta el derecho que es la persona humana.



De tal manera que los poderes públicos están obligados a procurar una adaptación razonable a los deberes de conciencia de los ciudadanos en la medida en que no perjudiquen un interés público superior. EL tribunal supremo de los Estados Unidos lo expresa muy bien cuando manifiesta: ¨ Si hay alguna estrella fija en nuestra constelación constitucional, es que ninguna autoridad, del rango que sea, puede prescindir lo que es ortodoxo en política, religión, u otras materias opinables, ni puede forzar a los ciudadanos a confesar, de palabra o de hecho, su fe en ellas. ¨



Así las cosas, ¿debemos entender que existe este derecho de objeción al servicio militar, o objeción de conciencia de los médicos a negarse cuando son obligados a practicar el aborto o la eutanasia, u objetar por parte de los educadores cuando deben enseñar a sus alumnos una práctica que se sabe que es lesiva para ellos? Y la respuesta es definitivamente sí.



En el año de 1982 el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, manifiesta mediante sentencia que: ¨para que una objeción de conciencia pueda estimarse digna de ser toma en cuenta, la convicción o creencia que la motiva debe proceder, de un sistema de pensamiento suficientemente estructurado coherente y sincero.¨



Por otra parte una sentencia Inglesa emitida por la Cámara de los Lores en el sonado caso de Williamson (2005),¨ exige para que una creencia (sea religiosa o no) pueda ser tomada en cuenta, debe ser coherente con unos estándares elementales de dignidad humana ¨ referirse a ¨problemas fundamentales¨ y no a ¨cuestiones triviales¨ y revestir cierto grado de seriedad e importancia.



Así las cosas, estas características se encuentran más fácilmente en creencias de trasfondo religioso, ya que implican un sistema coherente de creencias. Es claro que muy seguramente por esta razón la objeción de conciencia, históricamente camina más de la mano con las libertades religiosas, constituyendo una de sus dimensiones más destacadas, pero sería erróneo decir, que se basan solo en los pensamientos religiosos, existen otras dimensiones que la objeción de conciencia acude para fundamentarse como la filosofía, deontología, las áreas de la sociología y psicología entre otras que alimentan los argumentos en las diferentes objeciones de conciencia.



Ahora bien, aparte de este criterio, en materia de límites de objeción de conciencia podemos mencionar algún criterio adicional. Tal vez el más destacable puede ser el de nivel potencial de peligro social de los comportamientos, es decir, se trata de la pura actitud emisiva, como por ejemplo, el no realizar un aborto, o no formar parte de un jurado, etc, ante una norma que obliga a hacer algo alcanza una cota de riesgo social menor que otras objeciones que llevan a una actitud activa frente a la norma legal, que prohíbe un determinado comportamiento. Un ejemplo que se puede analizar es el caso de Reynols rechazó la pretensión de la iglesia mormona, basada en razones de conciencia, de que la normas penales sobre la poligamia no se aplicarán a los fieles cuya religión se los permita, sin embargo la corte manifestó que la poligamia contradice el orden legal occidental que exige que el matrimonio sea monógamo.



Por muy elevada que sea la sensibilidad de un determinado Derecho hacia el respeto a la libertad de conciencia, es claro que en algunos supuestos no podrán conciliarse del todo los bienes jurídicos en conflicto, es decir, que no se podrá adaptar la norma jurídica, en su totalidad, a las exigencia y normas morales y sociales de conciencia en todos los ciudadanos, con base en lo anterior, es claro que el poder político debe hacer un verdadero esfuerzo flexibilizador para buscar aquellas soluciones menos lesivas para la conciencia del objetor.



Bueno dejemos hasta este punto lo escrito y continúo la próxima semana. La verdad es que este tema me parece muy interesante, y siendo un Derecho que tengo, se convierte en un arma de defensa cuando se me quiere obligar a desarrollar actividades contrarias a mi criterio, a la moral, o a la ética.



La objeción de conciencia, interesante muy interesante.



Para mis hermanitos los A.E y los del ENS en especial el glorioso y los pequeñitos de los Martes

C. E. R





Que Dios los bendiga y la Virgen los proteja














martes, 17 de mayo de 2011

SOLO NOS QUEDA VOLVER AL FUNDAMENTO SOCIAL, PERO, ¿QUEREMOS HACERLO?



¡LIBERTAD IGUALDAD, Fraternidad!






Debo confesar, que para quien les escribe es una completa alegría las actividades que desarrollamos con los chicos, los martes en la tarde.


Me acuerdo unos meses atrás o casi un año cuando estudiábamos en algún momento la revolución francesa y sus por menores, ¨ ¡Libertad, Igualdad y fraternidad!¨ gritaban los revoltosos franceses en las revueltas del lejano año de 1789; bueno, eso nos cuentan los libros de historia, pero que de alguna manera merece una renovada atención en estos momentos de un creciente y peligroso individualismo egoísta en la sociedad que estamos viviendo.


En las charlas de los martes con los chicos, viene con frecuencia a mi recuerdo; cómo a principios de los setentas, los estudiantes de la época, inquietos, y sin darse cuenta que venían siendo manipulados, manifestaban adornados con banderas multicolores y pancartas que permitían ver un sin número de trilladas retoricas subversivas por la calles de las diferentes ciudades del mundo. Levantaban a gritos las urbes diciendo - ¡libertad, Libertad! El cual, de manera injusta y violenta era reprimidos por las autoridades públicas.


Pero la fuerza de estos acontecimientos permitió una igualdad más clara en las sociedades de muchos países. En nuestro país; por lo menos en teoría, y aunque esto no se cumpla en ningún país del mundo pero nos dicen que si se cumple, hay una supuesta realidad de igualdad básica de todos los ciudadanos en la mayor parte de los aspectos de su vida: somos iguales ante la Ley, ante la sanidad, (bueno, cualquiera tiene derecho a morir en las puertas de un hospital) somos iguales en el medio ambiente y demás ámbitos de nuestra vida comunitaria.


Sin embargo, si vemos más profundamente esta sociedad, nos daremos cuenta que nos hemos olvidado de la más importante, base de las dos anteriores, ¨la fraternidad¨ o bien la hemos relegado a un rincón del famoso ¨Himno de la alegría¨ de Schiller: ¨ Tu hechizo vuelve a unir lo que el mundo había separado, todos los hombres volverán a ser hermanos¨ lindo, muy lindo, pero solo una simple canción.


Corría el romántico año de 1972, y en Europa la novena sinfonía marcaba el grito anhelado de la fraternidad humana, que para esta época se volvía esquiva, y en 1970 España venía entonando en la voz del siempre célebre Miguel Ríos el famoso canto que aun se mantiene en la memoria de los latinos ¨Escucha hermano la canción de la alegría, el canto alegre del que espera un nuevo día. Ven canta, sueña cantando, viven soñando el nuevo sol en que los hombres volverán a ser hermanos. ¨ Recordar estos versos tan sonados, de seguro nos invita a salir a las calles para gritar esta vez ¡fraternidad fraternidad! aunque nos tomen por ridículos.


Es claro que empezamos al revés, si hubiéramos gritado primero, fraternidad en vez de igualdad o libertad las cosas sería diferentes ¿Ustedes creen esto? Yo no. Verán la fraternidad es el peor negocio del mundo o por lo menos nosotros los abogados estaríamos estudiando otra cosa ya que el derecho litigioso sería inviable gracias a la fraternidad.


Siempre nos han dicho que tenemos libertad e igualdad, bueno, aunque esto sea una de las quimeras en la que sueña nuestra sociedad. Pero realmente de los tres ideales de origen cristiano la más importante es la fraternidad. Con ella la libertad y la igualdad es sin duda un éxito de armonía social, lo que se equipara a un rotundo fracaso como negocio, para los grandes emporios de armas sin contar al sector financiero.


La invocación de la fraternidad no es la apelación a un discurso capaz de apaciguar las conciencias, sino una urgente llamada a la concertación social, a la mutua solidaridad, a la convivencia humanitaria que con desesperación el mundo exige su implementación; es más, esta vez no son los jóvenes universitarios los que lo gritan, y no porque no puedan, sino porque no les importa, nunca antes la humanidad había tenido una juventud tan apocada, es el mundo entero incluyendo la naturaleza misma la que lo grita con sus tornados, cambios climáticos, terremotos, guerras, es la misma naturaleza la que con sus manifestaciones solares y demás fenómenos que pronto veremos la que nos exige un cambio radical.


Esta reclamada convivencia adquiere todo su significado si está basada en la amistad civil y en la fraternidad. El campo del derecho, en efecto, es el de la tutela del interés general y el respeto exterior, el de la protección de los bienes materiales y su distribución según reglas establecidas. El campo de la amistad, por el contrario, es el del desinterés, el desapego de los bienes materiales, la donación, la disponibilidad interior a las exigencias del otro. La amistad civil así entendida, es la actuación más auténtica del principio de fraternidad. Así es a fin de cuentas.


Nuestra convivencia supuestamente democrática debe basarse en una efectiva fraternidad cordial de quienes componen cada comunidad.


En teoría, la democracia no es sólo un modelo de organización de la convivencia, sino que implica un estilo de vida día a día, permanente y armónico social en lo que lo común ha de ser antepuesto al egoísmo o a la mera satisfacción privada, es decir, se debe primar el sentido común, por ende la meta sería el bien común. Si los gobernantes y los gobernados buscaran solo su satisfacción personal, la convivencia degeneraría hasta regresar a la ley de la selva en la que el más fuerte acaba por imponer sus intereses pisoteando la razón y los derechos de los demás, que por desgracia para la humanidad, es muy seguramente lo que está sucediendo en este planeta.


La democracia ¨en teoría¨, que por demás suele ser un simple sueño, puesto que nunca llegaremos a conocerla en su extensión, no es otra cosa que una concepción social, lo que equivale a decir, una concepción ética como lo enunciaba el célebre educador Jhon Dewey, y a partir de este significado ético está conformado su significado como forma de gobierno, que es lo que lo convierte en una simple teoría utópica.


Es claro que no hay otra concepción más diáfana para esgrimir el trillado slogan de la liberta e igualdad en el cual hipócritamente todo gobierno diga sustentar sus iniciativas de democracia, desconociendo, así sus orígenes en la Grecia clásica sean oscuros, pero es que no conocemos otra forma y por ende debemos pulirla para que sea viable, por esto se torna urgente, en convertirla en una forma de gobierno sólo porque es una forma de asociación moral y espiritual.


Necesitamos persuadirnos que esto es así; de que una feliz convivencia democrática requiere por parte de todos un hondo sentido de comunidad, porque cada uno pone de su parte al servicio de los demás, es decir, un claro sentido común para un bien común.


De esto que la fraternidad no puede ser impuesta por la ideología, y mucho menos por la ley, y menos aun por la genética, debe implantarse por lógica propia en el corazón de cada individuo desde la primera etapa de la educación y vivir en la voluntad razonada de quienes quieren a los demás como hermanos, amando, como se aman.


Pensamiento de Jaime Nubiola. Saludos desde Colombia. Gracias por la invitación.



Para mis hermanitos los A.E y los del ENS en especial el glorioso y los pequeñitos de los MartesC. E. R

Que Dios los bendiga y la Virgen los proteja

lunes, 18 de abril de 2011

¿Qué está pasando? XVIII.



El tercer enemigo.


Como he sugerido en los textos anteriores, para no perder el hilo conductor de esta historia, es mejor leer lo escrito anteriormente.

Hemos visto en que momento somos enemigos de nosotros mismos, y cuando somos enemigos de nuestro prójimo.

Pero hay un tercer enemigo. No le conocemos, bueno, decimos que no le conocemos, pero en la realidad sabemos que existe y que está presente en toda la historia de la humanidad y aunque digamos en ocasiones, que no creemos, la verdad es que la relación con este enemigo es permanente, durante el tiempo de la historia humana y es más estrecha de lo que nos imaginamos, es más, podemos decir que es el que nos motiva a ser enemigo de nosotros mismos y enemigo de los demás.

Por alguna razón que no entiendo, porque negarlo de manera teología, filosófica y científica no solo sería una torpeza, sino un estallido de la más alta ignorancia, y prepotente estupidez, aun así quienes se dicen y precian de ser los cerebros más ilustres y encopetados lo niegan; y sus razones para hacerlo ni ellos las entienden.

No se trata de echarle la culpa a alguien por nuestras estupideces, no, la verdad es que somos responsables de nuestros actos, y sus efectos colaterales y es porque siempre, siempre, siempre, tendremos la alternativa de optar por una decisión encausada a la libertad que nos dirija a un bien común y ese siempre, siempre, siempre, sería un pensamiento lógico y con sentido común.

¿Pero de quien estamos hablando? Bien, empecemos. El tercer enemigo debe ser un ser que conoce a la perfección a la persona humana, un ser que sabe cuáles son las terribles debilidades de nosotros, y por esta razón se nos presenta como un caramelo; si, puedo decir, que se nos presenta como una tentación, y sabiendo nosotros que lo que se nos pone en frente nos causa un terrible daño, lo tomamos, sin embargo, en otras ocasiones se nos presenta como la única salida que tenemos, y como no sabemos decidir puesto que nunca nos enseñaron otra alternativa, no decidimos, sino continuamos, no paramos, y no pesamos que detenernos también es una opción, pero por alguna razón que no entiendo permitimos que los hechos continúen, a sabiendas del terrible daño que nos causa.

Este individuo, trabaja de manera soterrada tras las sombras, y cumple al detalle sus objetivos, puedo decir que nada se le niega y más cuando veladamente y actuando con mascaras, logra engañar hasta los más avezados e inteligentes sujetos que lo enfrentan.

Su inteligencia es brillante y cumple la función de un personaje importante en las altas esferas industriales, políticas, financieras y sociales, muchos lo hemos visto pero ignoramos quien es. Astuto en su proceder e implacable en sus decisiones. Para darnos una idea de quién es, debemos conocer cómo actúa.

En el Congreso Eucarístico de Filadelfia, en ese entonces el Cardenal Wojtyla, después Juan Pablo II afirmaba frente a un enjambre de periodistas que le apuntaban con el micrófono, ¨ Aun no hemos entendido que nos encontramos en medio de la confrontación histórica más grande que la humanidad jamás haya pasado…… en la lucha final entre la Iglesia y la anti-iglesia, entre el Evangelio y el antievangelio. ¨ Pero ¿a que lucha se refería el Cardenal? Sin lugar a dudas a la que en la actualidad se libra entre el bien y el mal, con un aparente dominio del mal, según los noticieros televisivos del mundo que suelen matar las esperanzas de un mundo mejor, pero ignorantes del seguro triunfo del bien.

Es en este punto de lo que estoy estudiando cuando me encuentro más limitado; puedo decir, que sé de qué se trata, pero no sé cómo describirlo sin que suene; - como en ocasiones me dice mi amada esposa, - ¨ fantasioso e ilusorio, sencillamente ¡fanático! ¨ ¡Dios mío! Que desastre, que fuerte esa palabra para quien se dedica a estudiar los acontecimientos sociales a la luz de los evangelios. Pero la verdad es que me aterra caer en ese fanatismo que ciega la razón y limita el ser objetivo, pero que con dedo acusador es el grito que suele apagar las palabras así estas sean lógicas y ciertas, ¡Fanático! Que ¡horror! Como me duele esa palabra y lo peor es que me cuestiona; será que en la realidad soy un ¿¡FANATICO!? ¡Dios!

Pero, ¿Cómo puedo meterme en un tema tan delicado como el misterio de la Iniquidad sin que suene ¡fanático! ¡Dios mío! que palabra tan agresiva y cruel pero tan significativa.

Sin embargo debo referirme a quien personaliza la maldad, es desenmascarar ese Misterio de Iniquidad que no es otra cosa que el odio visceral contra el Amor y la adoración del hombre a ese amor total y pleno, donado, que se fundamenta en el servir por simple Amor y a quien personaliza el Amor; es el odio a la religión en especial a la Católica y que en este odio pretende adulterarla desde sus cimientos, generando lo que se está convirtiendo en Cristofobia. Se trata de ese odio encarnizado y destructivo que cae implacable y violento todo aquello que señala el camino en madera a la vivencia personal con el Amor total, en donde se funde el Alma de la Persona Humana en el Amor sublime de un Dios que no quiere otra cosa que Amarnos sin medida, y que para quienes se dejan manipular por el Misterio de la Iniquidad, no es otra cosa que odiarlo, a Él y lo que representa. Espero no sonar ¡fanático!

Pero, que más odio a la vida que el aborto, que más odio a la vida que la Eutanasia, que más odio a la sociedad humana que las destrucciones masivas de las familias y las nuevas ideologías de género que motivan la destrucción de la unión familiar y el trascendental concepto social, que más odio a la persona humana que las guerras y matanzas, que más odio a los más inocentes que los abusos sexuales de los niños, que más odio que anteponer el dinero al bienestar de los pueblos, Que más odio contra la humanidad que la proliferación de las armas y sus perfeccionamiento para matar, es que ¿hay odio más bajo y ruin que matar el alma humana y desconocerle su dignidad? y ¿Cómo? Cuando los grandes industriales del sexo motivan al ser humano a la degradación del mismo hombre en la búsqueda de normalizar la pornografía en todas sus formas, ¿Qué más odio?

Es ese misterio de la iniquidad el que ha desatado una proliferación de corrientes extrañas y filosofías engañosas con alto contenido de esoterismo y ocultistas que enredando el intelecto de algunos ignorantes se apartan del camino de la verdad. Es ese misterio de iniquidad el que nubla el intelecto humano, cegándolo a tal extremo que, ya no le importa su trascendencia en lo más mínimo, descuidando su destino eterno. Es ese misterio de la iniquidad que deteriora espiritualmente a los pastores de la Iglesia Católica, y más cuando niegan lo evidente.

Perdimos el sentido de lo fundamental que es el conocimiento de la persona humana y su trascendencia, perdimos el interés de preguntarnos ¿Qué estamos haciendo aquí? O ¿Quiénes somos? Perdimos el fundamento de crecer como seres humanos, perdimos nuestro primer Amor que es lo verdaderamente fundamental y real en nuestra existencia.

Es Urgente, muy Urgente volver a nuestro primer Amor, retomar, aquello que nos hacia personas humanas trascendentes, retomar el fondo del Amor donado, es urgente servir desinteresadamente, es Urgente volver a la educación de lo formal, es Urgente mirar lo tradicional para recomenzar.

Y es Importante mirarnos, lo que éramos lo que somos y los que seremos si continuamos como vamos. No podemos pensar que como estamos, estamos bien, sería una estupidez. Es importante, definir, pero ¡ya! las directrices a seguir, es Importante no perder más tiempo, porque de lo contrario nos cuesta el futuro de nuestra especie.

¡Dios! ¡YA SÉ QUE ESTÁ PASANDO!

Buenas noches.



Para mis hermanitos los A.E y los del ENS en especial el glorioso y los pequeñitos de los MartesC. E. R Que Dios los bendiga y la Virgen los proteja

miércoles, 6 de abril de 2011

¿Qué está pasando? XVII.




El Enemigo en el Comunismo.




Para continuar con este tema y se tenga una mejor comprensión, es conveniente leer el texto anterior.


Cada vez que en las noticias escuchamos las espantosas revueltas sociales, sobre todo las que se desarrollan hoy en día dentro de los países musulmanes de graves tendencias tiránicas. Me detengo a meditar bajo una profunda tristeza. ¨ Si supieran esos pobres incautos lo que en la realidad están haciendo, tan solo son tontos útiles. Simplemente están cambiando de manos. Pero nunca en la historia de la humanidad las revoluciones generados por los pueblos oprimidos han vivido mejor o han logrado una mejoría en su calidad de vida, y si no es así, preguntémosle a los Cubanos o Rusos, o Nord Coreanos, entre otros pobres pueblos si han sacado en su desaforado intento, algo bueno por causa de las revoluciones. Ni siquiera las famosas guerras de independencia en estos países Latino Americanos. ¨ Simplemente han cambiado de manos y por lo general para vivir en circunstancias miserables que muchas veces son peores de las que vivían antes, pero como siempre prometen Libertad y felicidad, así que, los pueblos exasperados por lo controlados medios de comunicación entre otros esquemas del nefasto plan, se dejan envenenar las ideas con las quimeras que ofrece la democracia exponiendo una supuesta vida mejor y que en la realidad, no hay nada más falso que estas promesas.


Tal vez el único país que después de una revolución tiene una mejor vivencia, son Los Estados Unidos pero lo que debemos entender en este especial caso, es que, los Estados Unidos nunca cambiaron de manos, los dueños de este país, siempre han sido los mismos, analicen la historia a fondo y lo verán.


Es indudable el concepto etéreo que la palabra revolución ofrece, ¿cómo podemos determinar y definir que es una revolución?, Ignazio Silone, miembro del partido Comunista Italiano (1900-1978) la definía como ¨verdaderamente, las revoluciones como los arboles, se reconocen por sus frutos ¨ es una lástima que no viera la caída de la cortina de hierro.


Para responder esta definición prefiero lo escrito por Mons Gaume ¨ Si arrancando su máscara, le preguntáis a la revolución ¿Quién eres tú? Ella os dirá, Yo no soy lo que se cree. Muchos hablan de mí y pocos me conocen. No soy ni el carbonarismo, ni el motín, ni el cambio de la monarquía en república, ni la substitución de una dinastía por otra, ni la turbación momentánea del orden público. No soy ni los aullidos de los jacobinos, ni los furores de la Motagne, ni el combate de las barricadas, ni el pillaje, ni el incendio, ni la ley agraria, ni la guillotina, ni los ahogamientos. No soy Marat, ni Robespiere, ni Badeuf, ni Manzini, ni Kassuth, Esos hombres son mis hijos, pero no yo. Esas cosas son mis obras, pero no yo. Esos hombres y esas cosas son hechos pasajeros y yo soy un Estado permanente. Soy el odio de todo orden que no haya sido establecido por el hombre y en el cual él no sea a la vez rey y dios. Soy la proclamación de los derechos del hombre sin deberes y sin importar los derechos de Dios. Soy la fundación del Estado religioso y social en la voluntad del hombre en lugar de la voluntad de Dios. Soy dios destronado y el hombre en su lugar. He aquí del porque me llamo revolución, es decir, subversión. ¨ Más claro no puede ser.


Hablando de la revolución rusa en ese año de 1917, signo del final de los tiempos no careció de razones para que los revoltosos social demócratas rusos conocidos como ¨ bolcheviques ¨ adoptaran el nombre de ¨comunistas ¨y mucho menos señalar una casualidad el que al píe del Kremlin se levantara un monumento a la disparatada gloria de aquellos que consideraban precursores suyos: Moro o Campanella.


Pero superando en un principio alguno que otro crimen político estos regímenes con la viciosa necesidad de asentarse en el poder sin la autoridad son capaces de cualquier acto de bestialidad así que muy seguramente el paso a seguir son los genocidios para implantar los poderes del terror y hacer de sus súbditos obligados, un pueblo timorato y de fácil manipulación, es decir, los esclavos perfectos.


Sin embargo los atroces crímenes de los nefastos regímenes comunistas extrañamente no han sido sometidos a una evaluación legítima y mucho menos condenados públicamente, en la que se señale de manera enérgica la clara violación a los derechos humanos, y esto es lógico ya que ellos también son encarnizados defensores de los ya trillados derechos humanos.


En el anómalo evento en que se señale al gobierno Stalinista de genocidios muy seguramente se replicará que la mayoría de estos crímenes respondía a una legalidad aplicada por instituciones que pertenecían a regímenes en ejercicio, reconocidos en el plano internacional y cuyos jefes fueron recibidos con gran pompa por nuestros propios dirigentes, o sino pregúntenle a los presidentes de Europa como recibían al Coronel Gadafi, antes de que lo condenaran por las revueltas en la apaliada LIBIA.


Es interesante analizar que después de los regímenes de terror, en los gobiernos comunistas, caso, el gobierno de Stalin o el de Mao en China, pareciera que la represión se atenúo, y la sociedad comenzó a recuperar su tendencia y la coexistencia pacífica, pero esto es solo aparente, pues el control sobre dimensionado, y la pérdida de las libertades civiles, así como, la clara represión en donde se puede observar la violación a los derechos humanos, permitiría entender que lo que sucede es una especie de acondicionamiento social de los individuos a una nueva situación de vida.


Hoy en día, en documentos que suelen ser escondidos o destruidos por los países que han sufrido los regímenes de terror comunista, las cifras de víctimas no son confiables, pero se puede establecer un balance numérico que aun sigue siendo una aproximación mínima y que necesitaría largas precisiones pero que, según estimaciones personales, y de investigaciones adelantadas por serios historiadores, y testimonios recogidos de las victimas que lograron evadir su desgracia y proporcionan esta información a algunas ONGs preocupadas realmente por los Derechos Humanos; nos permite proporcionar un aspecto de considerable magnitud y permite también; señalar de manera directa la gravedad de este tema.


RUSS, 20`000.000. de muertos. – CHINA, 65 millones de muertos.- VIETNAM, 1 millón de muertos.- COREA DEL NORTE, 2 millones de muertos.- CAMBOYA, 2 millones de muertos.- EUROPA ORIENTAL, 1 millón de muertos.- AMERICA LATINA, 1´500.000, AFRICA 1 millón setecientos mil muertos.- AFGANISTAN, 1 millón quinientos mil muertos.- Movimientos comunistas internacional y partidos comunistas no situados en el poder, una decena de millares de muertos. Esto sin que entremos en otro tema del que deberíamos analizar pero por desgracia no cuento con el tiempo y sería parte de otro escrito, y es la enorme corrupción que maneja este tipo de regímenes.


EL total se acerca sin ningún temor a cien millones pero podría ser muchos más y no creo que menos, sabiendo la existencia de verdaderos campos de concentración existentes en la antigua URSS, en la zona de Siberia que por diversos escritos nos determina la crueldad de estos lugares de terror y CHINA que hoy en día mantiene diversos centro de represión, la Corea del Norte con sus famosos actos administrativos de terror, famosa por torturar a la selección de futbol que por desgracia participó en el mundial de futbol de Sud África, sufriendo por sus desafortunadas derrotas, crueles persecuciones e inhumanas torturas, entre otros países, famosos por los vejámenes a que someten a sus pueblos.


Resulta indiscutible que en términos relativos la palma de oro en los genocidios y matanzas se la lleva Camboya, donde Pol Pot, en solo tres años y medio llegó a matar de la manera más atroz en la que solo la lectura me congelaba la sangre. El hambre generalizado en campos de concentración, torturas, quemados, exterminando la sociedad intelectual de su pueblo, acabando por asesinar a la cuarta parte de la población total del país. Sin embargo la experiencia maoísta sobrecoge por la magnitud de las masas afectadas. En cuanto a Rusia Leninista y estalinista hiela el pensamiento por su aspecto experimental.


Individuos como el famoso Ernesto Guevara de la Fuente el CHE, exaltado en muchos círculos en donde suele apelar la indiscutible ignorancia, no fue exento de sus actos homicidas y si investigamos un poco sobre su conducta nos encontraremos a un sujeto con serias patologías mentales de tipo psicópata, muy diferente al que nos quieren hacer ver a través del lente siempre manipulado de la propaganda socialista.


Para terminar esta parte del texto, les sugiero investigar sobre este tema, verán que somos enemigos de nuestro prójimo no solo cuando formamos parte de partidos políticos que lesionan los derechos de los demás, o cuando simplemente compartimos los mismos ideales, sino que empezamos a ser enemigos de nuestro semejante cuando no llamamos a la corrección sobre una historia engañosa que nos somete a un error en el que vivimos una verdadera quimera ideológica.


Continúo en el próximo escrito, por lo pronto ya es tarde y estoy un poco cansado. Buenas noches.




Para mis hermanitos los A.E y los del ENS en especial el glorioso y los pequeñitos de los Martes. C. E. R Que Dios los bendiga y la Virgen los proteja